Info

 

1982, Valencia

Vivo en Madrid

Formación

Photography Master Degree, Lens, Madrid
Ingeniería Técnica en Informática de Sistemas, Universidad Politécnica de Valencia
Técnico Superior en Fotografía Artística, EASD, Valencia
CASA con Ricardo Cases y Pablo Casino

Expo

2017 – “ Posdicotomías”, Colectiva, Vava Gallery, Madrid
2017 – “Tres Perros y San Cristóbal”, Revela-T Festival, Barcelona
2017 – “Dispar”, Colectiva, Centre de Cultura Contemporánea Octubre, Valencia
2016 – “Beta”, Colectiva, The Showroom, Madrid
2015 – “Casa”, Colectiva, La Seiscuatro, Valencia
2014 – “Premio alumnos Escuelas de Arte”, Colectiva, Facultad de Bellas Artes Cuenca
2014 – “Young and Reckless”, Colectiva, El Bigote del Sr. Smith, Barcelona
2014 – “Joven Plural” . Colectiva, Mercado de Tapinería, Valencia
2013 – “Around Graffiti”. Colectiva. Galería Kessler Battaglia, Valencia

Awards

2018 – Beca Palermo
2017 – Photo London and La Fábrica Book Dummy Award,  Finalist
2017 – Unseen Dummy Award,  Shortlisted
2017 – Pa-ta-ta Festival, Selected book dummy projection
2015 – Grant for the Master of Fine Art Photography and Professional Projects, Lens School of Visual Arts
2015 – 1st Áqaba Media,  Scholarship of creation and development of multimedia for photographers
2014 –  Spanish Cuenca Faculty of Fine Arts, Art Schools Prize
2014 – Torrent Jove Mobile photo prize

Texto

La cámara para el documentalista, se transforma de herramienta en arma. Deja su carácter de objeto, de artefacto, para ser, en las manos adecuadas, en la Magnum 44 que popularizó, entre los bajos fondos del territorio urbano un tal Harry Callahan -el fotógrafo, no, el personaje-, que, tomándose la justicia por su propia mano, frente al mayor de los peligros, amartilla su máquina y reza “Alégrame el día”. Símil en exceso fronterizo pero que en el trabajo de Enrique Escandell adquiere una dimensión guerrillera, subversiva, de patrulla callejera.

Es su fotografía propia de una mano y un ojo alertas. Que se niega a pasear, a resaltar el componente estético y dócil de las ciudades, de higiene visual y emocional. Al contrario, el fotógrafo se adentra en la urbe salvaje, se funde bajo las alcantarillas con lo que se esconde bajo las alfombras. Así se atestigua en su serie Los subterráneos, donde realiza un trabajo mimético mediante el cual se adentra en el territorio de los pintores más indómitos, aquellos que han traspasado la frontera del exhibicionismo para convertirse en desafío. Planificación de la acción, serpenteo entre los pasillos de las alcantarillas, fragancia de videojuego, reto a los agentes de seguridad y el tesoro del vagón de metro, hecho tuyo, propiedad de una pieza que posiblemente no verá la luz pública pero que dejará el sabor del riesgo y la victoria, anónima, intrascendente, total.

Su plástica, entre la tiniebla tenebrista y el realismo prefotográfico -hablo al albor del siglo XIX- se amolda a una adrenalítica perspectiva temática. De composición en fuga, sus tomas formarán parte de un catálogo del riesgo y la contracultura, y serán el contrapunto necesario para su trabajo documental de calle, más pausado, que permite al fotógrafo tomar aliento para otro ataque de guerrilla.

Tomás Benito

 

Enrique Escandell is a photographer born and based in Valencia. Through his lenses he notices and appreciates those details and usually are unperceived. He plays with interesting elements that comes to the image unprepared, apparently casual or easy compositions, however hiding short stories that can be discovered after several looks. Images that invites the spectator to take part in Escandell’s world, the places he visits and the way he sees them. A vision that has nothing to do with the postcard, more intimate and special. His narrative isn’t presumptuous and precisely that is the strong point in his photography. I always thought that the best way to speak about big things is to do it through little stories.

Enrique Escandell es un fotógrafo nacido y residente en Valencia. A través de un objetivo es capaz de advertir y valorar esos detalles que suelen pasar desapercibidos. Organiza interesantes juegos con elementos que le salen al paso en imágenes sin artificio, composiciones que parecen sencillas y casuales, pero que encierran pequeñas historias que se pueden descubrir tras varios visionados. Imágenes a través de las cuales el espectador puede formar parte del mundo que Escandell habita, los lugares que visita y la visión que tiene de ellos. Una visión siempre alejada de la postal, más íntima y más especial. Su manera de narrar es poco pretenciosa y precisamente ahí está el fuerte de su fotografía. Siempre he creído que la mejor manera de hablar de grandes cosas es a través de pequeñas historias.

Omar Quiñones